Nietzsche menciona un texto recogido (quizá inventado?) por Pausanias, como prólogo de una copia de “Los trabajos y los días” (Hesíodo), donde se cuenta que Eris, la diosa de la Discordia entre los mortales, no es una sino dos.
La cita de Pausanias:
“…Dos diosas de la discordia hay en la tierra.
Una de estas diosas merece tantas alabanzas de los inteligentes como la otra censuras (…) Una de ellas predica las disputas enconadas y la guerra, ¡la crueldad! Ningún mortal puede soportarla, y sólo se le tributa culto bajo el peso de la necesidad y por el decreto de los inmortales.
Esta, como la más vieja, engendra la negra noche; pero la otra fue puesta por Zeus, que dirige los destinos del mundo, sobre las raíces de la tierra y entre los hombres, porque era buena…
… se encarga de impulsar al hombre desdichado al trabajo; y cuando uno ve que el otro posee la riqueza de que él carece, se apresura a sembrar y plantar y proveer su casa; el vecino rivaliza con el vecino, que se afana por el bienestar de su casa.
Buena es esta Eris para los hombres … el alfarero odia al alfarero y el carpintero al carpintero, el mendigo al mendigo y el cantor al cantor” (Quién sabe quién)
El comentario de Nietszche:
“Aristóteles no sentía ninguna repugnancia en aplicar estos versos a la buena Eris. Y no sólo Aristóteles, sino toda la antigüedad pensaba sobre el rencor y la envidia de otra manera que nosotros, y participaba de los sentimientos de Hesíodo, que consideraba como mala aquella Eris que arrojaba a los hombres los unos contra los otros en luchas hostiles y destructoras, y al mismo tiempo alababa a otra Eris que alimentaba el celo, el rencor y la envidia entre los hombres, pero no los lanzaba al hecho de la destrucción, sino al atletismo. El (antiguo) griego es envidioso y consideraba esta cualidad, no como una falta, sino como el efecto de una divinidad bienhechora. ¡Qué abismo ético entre ellos y nosotros!” (F Nietzsche)
La diferencia que en el escritor original se percibe muy claro, y no sé si es tan simple en Nietzsche: el primer caso habla del impulso de uno cuando quiere asemejar el entorno a sí mismo eliminando elementos a los garrotazos, el segundo cuando uno considera que puede mejorarse a sí mismo imitando selectivamente a su entorno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario